Marcel Marceau, el mimo que salvó a niños del Holocausto

Albert Quintero 25 Mar, 2019 / 0 comentarios

Marcel Marceau, probablemente el mejor artista de pantomima de todos los tiempos, hubiese llegado a sus 96 años este pasado viernes 22 de marzo, pero su vida más que una honra al teatro es un ejemplo para las futuras generaciones.

Nació en el año 1923 y creció en Strasburgo, cerca de la frontera francesa con Alemania. Su padre, Charles Mangel, era un carnicero kosher y un cantante amateur. Su madre era la ex Ann Wezberg. A los siete años Marceau quedó cautivado por Charles Chaplin y comenzó a intentar imitar sus movimientos.

Durante la Segunda Guerra Mundial su padre fue deportado a Auschwitz, donde falleció, pero Marceau, su madre y su hermano sobrevivieron. Ambos hermanos se unieron a la Resistencia Francesa, donde asumieron falsas identidades y tomaron el apellido “Marceau”, en honor a Francois Severin Marceau-Desgraviers, un general de las fuerzas antimonárquicas de Revolución Francesa.

Una de sus tareas era llevar a niños judíos a través de los Alpes a Suiza, o al sur, hacia España, para evitar ser arrestados por los alemanes. Luego dijo que usó sus habilidades con la pantomima para mantener a los niños en silencio durante los momentos más peligrosos.

Tras la liberación, en 1944, Marceau se unió al ejército francés y sirvió como conexión con las tropas aliadas. Al año siguiente dio su primera actuación de pantomima ante una audiencia de 3.000 tropas americanas. Tras la guerra comenzó a estudiar arte dramático en el Teatro Sarah Bernhardt, en París. En 1947 creó al personaje que se convirtió en su firma: “Bip”.

Durante su carrera formó su propia compañía y dio giras por todo el mundo. Además tuvo apariciones en la pantalla grande. Falleció el 22 de septiembre de 2007.

Fuente: Panorama 

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